Determinación de la pena


#DeterminaciónDeLaPena | ¿Es posible que la búsqueda de justicia se convierta, irónicamente, en el instrumento más eficaz para cometer una injusticia? 

A menudo, el sistema penal se obsesiona con el castigo, olvidando su etimología: «poena», que originalmente significaba compensación o purificación. En la práctica, esto se distorsiona cuando se dictan sentencias basadas en sesgos personales u odio social en lugar de criterios técnicos. Un caso emblemático es aquel donde, ante la presión mediática, se aplicó una pena desproporcionada a un imputado por un error en la valoración de la prueba pericial; allí, la balanza de la justicia no dio a cada quien lo que le correspondía, sino lo que la indignación colectiva exigía, convirtiendo la cárcel en una respuesta automática que ignora la rehabilitación y la real naturaleza del daño.

Para trascender la teoría, debemos cuestionarnos si el encarcelamiento es realmente la panacea universal o si hemos creado un sistema adictivo al encierro. Determinar una pena no es una ecuación aritmética simple; requiere comprender las consecuencias jurídicas dentro de un marco de legalidad y proporcionalidad. Cuando los operadores de justicia se dejan llevar por prejuicios, el Derecho Penal pierde su esencia protectora y se transforma en un mecanismo de venganza estatal. La labor del fiscal, del defensor y del juez es filtrar esas pasiones, aplicando la norma con rigor técnico para evitar que una víctima de la mala praxis judicial termine siendo el reflejo de un sistema que falló en su deber de mesura.

No basta con conocer el Código Penal; hay que entender cómo las consecuencias jurídicas impactan la vida real y cómo evitar que el sesgo contamine el proceso. Si el Derecho Penal es, en última instancia, el freno al poder punitivo del Estado, ¿cómo podemos asegurar que no se convierta en el arma que termine socavando nuestra propia libertad?

Los espero.

Omar CHAYÑA
Abogado defensor en materia penal y disciplinaria. Especialista en Investigación Criminal (PNP), Inteligencia Policial (PNP) y Prueba Pericial (España). Estudios en investigación delictiva (Texas, EE. UU.), criminalística (PNP). Bachiller en Educación (UAP). Técnico en informática (ISTPN). CEO de Derecho de Policía | S1 PNP (R).

Visita mi cuenta: https://www.tiktok.com/@oachayna
#Pena #Cárcel #AbogadoPenalista

Comentarios