Defensa: Condena o absolución


#CondenaOAbsolución ©®| ¿Y si mañana usted fuera víctima de una denuncia falsa? ¿Confiaría en que la verdad siempre sale a la luz? La diferencia entre una condena y una absolución puede estar en un solo detalle. Un dato ignorado, una prueba mal obtenida, una pericia que nunca se realizó o una contradicción que nadie advirtió pueden cambiar el destino de una persona. ¿Cuántas veces se investiga para confirmar una sospecha y no para descubrir la verdad? ¿Cuántas decisiones se construyen sobre apariencias y no sobre evidencia científica? La justicia no necesita intuiciones; necesita investigación, razonamiento y pruebas confiables.

Imagine esta historia. Un hombre es acusado por un delito grave. La única «prueba» es una captura de pantalla, un audio sin origen conocido y un video cuya autenticidad nadie verificó. La presión social exige una condena inmediata; sin embargo, una investigación criminal seria, el análisis de inteligencia, el razonamiento probatorio y las pericias informáticas revelan que los archivos fueron manipulados y que la cronología de los hechos era imposible. ¿Qué habría ocurrido si nadie hubiera cuestionado esas supuestas pruebas? ¿Cuántas vidas pueden destruirse cuando se reemplaza la ciencia por la improvisación? Por eso, el abogado de hoy no solo debe conocer el Derecho; también necesita destrezas en investigación criminal, inteligencia policial y valoración de la prueba para descubrir aquello que otros no ven.

La Policía y el Ministerio Público tienen el enorme deber de investigar con diligencia, objetividad y rigor técnico. Los jueces, por su parte, tienen la responsabilidad de decidir únicamente sobre pruebas legalmente obtenidas, correctamente preservadas y científicamente analizadas, exigiendo las pericias necesarias —informáticas, criminalísticas y las que correspondan— antes de otorgar valor a un audio, un video o una captura de pantalla de origen incierto. Esa es la diferencia entre impartir justicia y cometer una injusticia. La verdad no se presume: se demuestra. 

Y usted, si su libertad dependiera de un solo detalle, ¿confiaría en una simple apariencia o exigiría una investigación seria y pruebas auténticas?

Omar CHAYÑA
Abogado defensor en materia penal y disciplinaria. Especialista en Investigación Criminal (PNP), Inteligencia Policial (PNP) y Prueba Pericial (España). Estudios en investigación delictiva (Texas, EE. UU.) y criminalística (PNP). Bachiller en Educación (UAP). Técnico en informática (ISTPN). CEO de Derecho de Policía | S1 PNP (R).

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