#PrisiónPreventiva | El precio de ser inocente en un sistema que juzga rápido
Imaginen a un hombre que sale de casa hacia su trabajo, pero termina en una celda antes del anochecer. No hubo pruebas, solo un titular sensacionalista y una turba en redes sociales exigiendo «mano dura». Por miedo a la crítica, un fiscal pidió prisión y un juez firmó el papel. Pasaron meses hasta que demostramos, con peritajes y rigor técnico, que él no estaba ahí, que era el hombre equivocado. Pero el daño ya estaba hecho: perdió su empleo, su reputación quedó marcada y su familia se quebró. Esta es la realidad de la prisión preventiva cuando se usa como castigo y no como excepción. La justicia que cede a la presión de los gritos deja de ser justicia para convertirse en venganza.
La palabra sospecha viene del latín suspicere, que significa «mirar desde abajo» o con desconfianza. En la calle, cualquiera puede sospechar, pero en un juzgado, la sospecha debe ser una sospecha fuerte, probada y técnica; no puede ser un simple «parece que fue él». Ustedes tienen derecho a caminar seguros por las calles, eso es indiscutible. Pero recuerden algo vital: todos, absolutamente todos, tenemos derecho a la presunción de inocencia. Nadie es culpable hasta que se demuestre lo contrario en un juicio, no en un post de Facebook ni en un noticiero de televisión. Proteger la libertad de uno es, en realidad, proteger la libertad de todos nosotros.
Como abogado que viene desde las filas de la Policía Nacional y que se ha formado en las técnicas más avanzadas de investigación criminal, sé que la verdad no se grita, se demuestra. Mi misión no es solo defender expedientes, es defender vidas y devolver la tranquilidad a quienes el sistema pretende arrollar sin pruebas. Si el Estado tiene todo el poder para investigar, usted tiene el derecho a una buena defensa para equilibrar la balanza.
Señor juez, la próxima vez que tenga frente a usted un pedido de prisión, antes de golpear el mazo, pregúntese: si fuera su hijo el que está sentado ahí sin una prueba sólida o sospecha fuerte, ¿firmaría usted esa orden solo para quedar bien con la prensa?
Omar CHAYÑA
Abogado defensor en materia penal y disciplinaria.
Especialista en Investigación criminal & Inteligencia policial (PNP) y Prueba pericial (España). Estudios en Investigación delictiva (Texas, EE. UU.), Criminalística (PNP), Informática (ISTPN). CEO de Derecho de Policía | S1 PNP ®.
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